martes, 21 de enero de 2014

Libro: "Malas compañías"


"Malas compañías"
Colectivo RETS
Ed. Icaria // Más Madera

Lejos de pensar que se trata de un paso más en el devenir de la historia, la globalización y la conquista del espacio supranacional por parte de las empresas transnacionales se debe a decisiones políticas y a la imposición ideológica del proyecto neoliberal. La supuesta neutralidad y asepsia ética de las relaciones empresariales globales no es más que una interesada ficción que beneficia a unas élites globales. 

Las “malas compañías” no son ninguna excepción. Son el fruto de mecanismos de explotación al servicio del enriquecimiento de unos pocos a costa del sufrimiento de las mayorías sociales. En estas páginas se denuncia la violación sistemática de los derechos humanos que llevan a cabo las grandes corporaciones que controlan la economía global. 

La argumentación está ilustrada con ejemplos documentados, gracias a la colaboración y al activismo de organizaciones y personas de todo el mundo, que permanecen en la primera línea de la lucha contra las empresas transnacionales.

El Colectivo RETS es una red de activistas que denuncia los abusos y las violaciones de los derechos humanos de las empresas transnacionales a través de la investigación, la comunicación y la acción directa.
  

sábado, 12 de octubre de 2013

Grandes borrascas de palabras

Que el Gobierno español participe destacadamente en un congreso de la lengua española, y un congreso además que se dice dedicado en particular al libro, parece sobre todo un gesto de humor negro. Estos congresos, a juzgar por la muy limitada experiencia que tengo de alguno de ellos, son sobre todo ocasiones para que las oligarquías políticas de los países de habla hispana se entreguen a celebraciones de la belleza y la pujanza del español que alcanzan espesores selváticos de palabrería. No hay discurso en el que no se den cifras triunfales sobre el número de hablantes de nuestra lengua, en particular sobre su avance demográfico en los Estados Unidos. Y ni siquiera faltan los oradores que aluden piadosamente a los millones de fieles que rezan en español. Estuve en el congreso de Cartagena de Indias, en 2007, y los discursos se sucedían sobre nuestras cabezas tan implacablemente como borrascas atlánticas, cada uno más entusiasta y florido que el anterior, con esa tendencia a la proliferación verbal y a las oraciones subordinadas que parece ya congénita en un idioma maleado durante siglos por predicadores religiosos, leguleyos fulleros y demagogos civiles o castrenses.

Que yo sepa, no hay congresos de la lengua inglesa, por ejemplo, y jamás he escuchado a ningún político americano o británico glosar su variedad y riqueza ni felicitarse por el número de sus hablantes. En Francia sí que hay más propensión a celebrar la lengua francesa, y hasta a adoptar medidas políticas de eficacia dudosa para limitar el contagio del inglés. Pero es que en Francia, a diferencia de en España o de cualquier país de habla española, hay una conciencia muy clara del valor real de la lengua como fuente de prosperidad y como indicio de civilización.

Ahora parece mentira, pero hubo un tiempo, no hace mucho, en que estuvo de moda en nuestro país mirar a Francia un poco por encima del hombro, como un país que se había quedado antiguo, rancio, estancado. Mientras tanto nosotros nos modernizábamos aceleradamente, bien con la murga de la “movida”, que sigue mereciendo ponencias en los congresos universitarios más lánguidos del Medio Oeste, o bien con aquel dinamismo que en 2003, cuando la invasión de Irak, nos puso del lado de aquellas dos lumbreras, George W. Bush y Tony Blair, muy por delante de lo que Donald Rumsfeld, Dick Chaney, Wolfowitz y otros héroes del belicismo civilizatorio y la desregulación financiera llamaban tan desdeñosamente “la vieja Europa”. Bastaba darse una vuelta por Francia, entrar a una librería, ver desde fuera la arquitectura de uno de esos lycées formidables, charlar en un aula con el profesor de literatura y con un grupo de alumnos, para comprobar la solidez de unas diferencias que cada día se van agrandando.

Con mayor o menor acierto, con éxito desigual, las élites políticas francesas actúan con la plena conciencia de que la salud del idioma es inseparable del estado de la educación y de la cultura, y forma parte del equipaje de la ciudadanía. Las élites, por llamarlas de algún modo, españolas, y una gran parte de las latinoamericanas, cultivan la retórica del español y al mismo tiempo hacen todo lo que pueden por perjudicarlo. Unas veces lo hacen a conciencia; otras por inercia o estupidez. En aquel congreso, cuando a mí también, qué remedio, me llegó el momento de dar un discurso, dije que el enemigo del español no era el inglés, sino la pobreza, y que la importancia de un idioma no se mide con cifras, porque todas las lenguas son iguales en su capacidad para nombrar y relatar el mundo, y porque lo que cuenta es el grado de bienestar, de educación, de creatividad y pluralismo político de quienes lo hablan. Que unos cincuenta millones de personas declaren el español como lengua natal en el último censo de los Estados Unidos puede llenar de orgullo a los nacionalistas de la lengua, en una época en la que proliferan nacionalistas de casi cualquier cosa. Lo que hará falta saber es cuál es el grado medio de bienestar de esos hablantes, cómo es el cine, la radio, la televisión que se dirigen a ellos, cuál es su índice de lectura de libros, qué calidad y qué difusión tienen los periódicos en los que se informan, cuántos llegan a la universidad, qué posición social se reconoce al idioma, cuál es su presencia y su visibilidad verdadera en la cultura y en el debate público del país.

Me temo que de esos datos no se hablará mucho en el congreso. Las élites latinoamericanas son tan aficionadas a la retórica del español como a la del indigenismo, pero su horizonte intelectual suele situarse en los shopping malls de Miami. En nuestro país, la ineptitud general y la negligencia de otras épocas ha dado paso, con este Gobierno, a una beligerancia vengativa. En el congreso de Panamá el príncipe y el ministro de Educación y Cultura y demás autoridades competirán entre sí a ver quién segrega más palabrería untuosa sobre el español. Pero desde hace años, metódicamente, con toda la saña del ignorante hacia el saber y todo el resentimiento casi genético de las clases dominantes españolas hacia la ilustración, el Gobierno central, y los Gobiernos regionales y Ayuntamientos que le son afines, parecen empeñados en debilitar y hasta eliminar cualquiera de las formas de creatividad y de conocimiento que se hacen en nuestro idioma. Han arruinado los teatros y los cines subiéndoles insensatamente los impuestos. Han castigado a los maestros y a los profesores de la enseñanza pública reduciéndoles los suelos y obligándoles a dar clase en aulas superpobladas. Han destruido una gran parte del tejido de investigación científica que costó tanto levantar. Han ahogado a las revistas culturales eliminando suscripciones a las bibliotecas públicas, tan castigadas en sus presupuestos que muchas veces ya no pueden permitirse la compra de libros nuevos. Han seguido permitiendo la impunidad de la piratería, sumiéndonos más aún en un descrédito internacional que perjudica más aún la imagen ya penosa de nuestro país, y que además contribuye al enriquecimiento de esas compañías de telecomunicaciones que ofrecen luego puestos tan bien remunerados a los exministros. (En esto hay que reconocer que el mérito no les pertenece en exclusiva: la izquierda es tan culpable como la derecha de cultivar la demagogia de lo gratuito). Subvencionan el fútbol, las corridas de toros, las fiestas más brutales, los casinos, la fabricación y la venta de coches: pero no hacen nada por defender una industria del libro que es la más importante del mundo en español y por lo tanto crea riqueza y puestos de trabajo. En Francia la izquierda y la derecha se unen para poner límite a los abusos insolentes de Amazon y defender las librerías: en España, el presidente de la Comunidad de Madrid inaugura oficialmente el almacén de Amazon.

Quizás el ministro de Educación y Cultura aproveche su asistencia al congreso del español en Panamá para enorgullecerse del logro más sólido de su mandato: la declaración de la fiesta de los toros como bien de interés cultural. Es una vieja tradición de la carcundia española. Fernando VII ya cerró universidades y fundó escuelas de tauromaquia.

Antonio Muñoz Molina
El País


miércoles, 10 de julio de 2013

Libro: "Ciudades rebeldes. Del derecho de la ciudad a la revolución urbana"

 
"Ciudades rebeldes.
 Del derecho de la ciudad a la revolución urbana"
David Harvey
Ed. Akal
Colección Pensamiento Crítico

Mucho antes de que se creara el movimiento 15-M u Occupy Wall Street, las ciudades del mundo moderno se habían convertido en focos de la política revolucionaria, en los que emergían a la superficie las corrientes más profundas del cambio social y político. Las ciudades han sido, desde siempre, objeto de reflexión utópica y revolucionaria. Sin embargo, al mismo tiempo, la ciudad ha sido centros de la acumulación capitalista y línea del frente en las luchas por el control del acceso a los recursos urbanos así como de la calidad y organización de la vida cotidiana. ¿A quién corresponde ese control de la urbe, a los financieros y promotores inmobiliarios, o al pueblo?
 
Ciudades rebeldes sitúa la ciudad en el centro de la lucha de clases y en torno al capital, desde Johannesburgo hasta Bombay y desde Nueva York hasta São Paulo. Dirigiendo su atención tanto a la Comuna de París como al movimiento Occupy Wall Street y los disturbios en Londres, Harvey se pregunta cómo se pueden reorganizar las ciudades de una forma socialmente más justa y ecológicamente más sana, y cómo se pueden convertir en el centro de la resistencia anticapitalista.

«“¿De quién son las calles? ¡Nuestras!” En Ciudades rebeldes David Harvey nos muestra cómo podemos convertir en realidad ese dictamen. La tarea –y este libro– difícilmente podrían ser más importantes.» Benjamin Kunkel, autor de Indecision y fundador de la web n+1

miércoles, 26 de junio de 2013

Libro: "Adiós al crecimiento. Vivir bien en un mundo solidario y sostenible"

 
Adiós al crecimiento 
Vivir bien en un mundo solidario y sostenible
Jean Gadrey, Florent Marcellesi y Borja Barragué,
Ed. El Viejo Topo


Sinopsis: ¿Es el crecimiento la varita mágica capaz de remediar todos nuestros problemas? Ese es el discurso enviado machaconamente durante décadas desde los poderes políticos y económicos: el crecimiento es bueno para reducir el paro, garantizar las pensiones, disminuir las desigualdades o proteger el medioambiente. Pero, ¿y si el crecimiento no es la solución, sino el problema? ¿No será en estos momentos un factor de crisis, una amenaza para el planeta y un obstáculo para el bienestar?

Esto último es lo que afirman Jean Gadrey, Florent Marcellesi y Borja Barragué, quienes proponen como alternativa una sociedad del vivir bien y no del tener más. Desde el rechazo a la austeridad punitiva, diseñan una sociedad que puede llegar al pleno empleo con un alto nivel de protección social para todas las personas y dentro de los límites ecológicos del planeta. Es el camino hacia otra prosperidad post-crecimiento, más justa, menos violenta y, por tanto, realmente sostenible.

http://www.noticiaspositivas.net/2013/06/26/construir-una-nueva-prosperidad-sin-crecimiento-economico/

domingo, 19 de mayo de 2013

Libro: “Lo llamaban democracia”

 
“Lo llamaban democracia” 
De la crisis económica al cuestionamiento de un régimen político
Autores: Antonio Sanabria, Gonzalo Plaza, Miguel Montanyà, Ricardo Molero Simarro, Álvaro Minguito, Bibiana Medialdea, Sara Mateos, Luis Buendía, Nacho Álvarez, Víctor Alonso Rocafort (coord.) 
Icaria Editorial.

Cuando en septiembre de 2008 se produjo la caída de Lehman Brothers mucha gente intuyó que la convulsión del sistema financiero internacional –del mismo corazón del capitalismo– era simultáneamente el reflejo y el comienzo de una profunda crisis económica. Intuíamos entonces que esta crisis, lejos de ser un episodio accidental, constituía una manifestación de las intensas contradicciones que las principales economías del planeta habían acumulado durante las décadas anteriores: burbujas bursátiles e inmobiliarias, agudos desequilibrios comerciales y financieros entre las distintas economías, marcado incremento de las desigualdades, por citar los más importantes.

Sin embargo, resultaba difícil imaginar entonces, hace ya cinco años, que, después de convertir a una deuda injustamente socializada en la excusa para liquidar buena parte de los servicios públicos y nuestros derechos colectivos, en el Estado español la crisis daría lugar a una crisis política como la actual, en la que ya se cuestiona abiertamente el régimen emanado de la Constitución de 1978.

En el libro Lo llamaban democracia publicado recientemente por la editorial Icaria, pretendemos explicar, con rigor y compromiso pero también de manera accesible a todo el mundo, las claves económicas y políticas que marcan este proceso, así como los inmediatos dilemas que se plantean.

Viñetas de Gonner y fotografías de Álvaro Minguito, reflejo de las diversas luchas y resistencias sociales, acompañan los textos de los diversos capítulos. Nuestro objetivo con este texto, finalmente, no es otro que reivindicar la política como el mejor modo de enfrentarse a la crisis y recuperar la democracia.

Tanto el índice como la presentación del libro están disponibles en la página web de Icaria.

 

 

martes, 7 de mayo de 2013

Libro: "No nos lo creemos.Una lectura crítica del lenguaje neoliberal"


"No nos lo creemos". 
Una lectura crítica del lenguaje neoliberal
Clara Valverde
Icaria Editorial

Prólogo: Carlos Jiménez Villarejo
“Hemos vivido por encima de nuestras posibilidades”.
“No hay alternativa”.
“Todos tenemos que hacer un esfuerzo para salir de la crisis”.
“Son medidas excepcionales para tiempos excepcionales”. 

El lenguaje es la primera y más necesaria arma que las élites políticas y económicas neoliberales utilizan para implantar sus políticas injustas y para aumentar las desigualdades. Acuden a estrategias lingüísticas llenas de culpa, miedo y confusión para mantener su poder y necesitan que la ciudadanía crea en sus palabras y las repitan. 

Este libro nos ayuda a desenmascarar el lenguaje neoliberal para entender las manipulaciones, dejar de creer las mentiras, cuestionar el poder, movilizarnos contra las injusticias y recobrar nuestra dignidad.

domingo, 14 de abril de 2013

Libro: "Cambiar de economía"

"Cambiar de economía"
Los Economistas aterrados
Ed. Catarata

CAMBIAR DE ECONOMÍA no solo es posible, sino que es hoy además una urgente necesidad. Bajo el pretexto de la presión ejercida por los mercados financieros, los gobiernos europeos están imponiendo unas políticas regresivas desde el punto de vista social y un retroceso sin precedentes a la democracia. Si se quiere escapar de la catástrofe social a la que aboca la ideología neoliberal, es necesario plantear un debate que permita formular alternativas. 

La regulación del sistema financiero, la reforma fiscal que garantice que contribuyan más aquellos que mayores beneficios obtienen del funcionamiento de la economía, la renovación y mejora de los servicios públicos, la defensa de un empleo de calidad, la reforma de los tratados europeos para poner fin a la competencia fiscal y social, la suficiente inversión pública que haga posible la transición hacia una sociedad más sostenible en el plano ecológico, son cuestiones importantes sobre las que Los Economistas aterrados formulan sus propuestas en este libro con el fin de abrir nuevas perspectivas.

miércoles, 27 de marzo de 2013

Libro: "Vidas hipotecadas". De la burbuja inmobiliaria al derecho a la vivienda

 
 "Vidas hipotecadas". 
De la burbuja inmobiliaria al derecho a la vivienda 
Ada Colau y Adrià Alemany
Descarga libre: 


El libro que nos revela la gran estafa inmobiliaria española El derecho a la vivienda ha sido sistemáticamente vulnerado: de difícil acceso, pese a ser un derecho fundamental, ahora mismo tiene en jaque a centenares de miles de familias que reclaman un sistema hipotecario más justo. Escrito por dos de los fundadores de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, Ada Colau y Adrià Alemany, Vidas hipotecadas explica las causas, señala a los responsables de esta situación, analiza el papel que han tenido las administraciones públicas, pone de manifiesto la lucha que desde la PAH se está llevando a cabo, con testimonios en primera persona, y ofrece consejos y recursos útiles para defender el derecho a la vivienda y evitar los abusos de poder de las entidades bancarias. Asimismo el libro también recoge las últimas informaciones sobre la intervención de Bankia y la posibilidad del abandono del euro. 

Vidas hipotecadas: El drama en cifras y la lucha de la PAH – Desde que empezó la crisis, en 2007, más de 350.000 ejecuciones hipotecarias en todo el Estado han dejado cientos de miles de familias en la calle y con una deuda de por vida. Pero detrás de las cifras hay personas, vivencias, proyectos que se truncan, sueños que se convierten en el peor de las pesadillas. Vidas hipotecadas, voces y testimonios que ponen rostro a los números y estadísticas. – Instaladas en el dogma de que el precio de la vivienda nunca baja, las entidades financieras diseñaron un perverso sistema de incentivos que premiaba a los agentes comerciales que conseguían colocar en el mercado un mayor número de hipotecas. Entre los años 1998 y 2007, el número de hipotecas formalizadas anualmente fue del orden de 822.000. Más de 8 millones en total. – A través de la lucha de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), se han conseguido cientos de daciones en pago y condonaciones de deuda una vez realizada la subasta y se han paralizado cerca de 200 desahucios. Asimismo, se ha conseguido que familias amenazadas de desahucio continuen en el piso en régimen de alquiler, y en los casos en que no se ha podido evitar el desahucio se ha presionado a la Administración para realojar a las familias en viviendas públicas.


Vidas hipotecadas: Denunciar el poder  
Gerardo Pisarello

jueves, 28 de febrero de 2013

Libro: " Las agencias de calificación. Una introducción al actual poder del capital"

" Las agencias de calificación. Una introducción al actual poder del capital".
 W. Rügemer
 Virus Editorial

«Las agencias de calificación. Una introducción al actual poder del capital» desvela la historia y la evolución del poder de las agencias y su verdadera estructura empresarial 
 
¿Quién hay detrás de las agencias de calificación de las que se ha hablado tanto en el curso de la crisis financiera? ¿Y qué criterios de trabajo siguen? ¿Por qué campan a sus anchas sin que nadie haga nada?

En este libro se presenta por primera vez la estructura de propiedad de las tres grandes agencias: Standard & Poor’s, Moody’s y Fitch. Entre sus propietarios figuran los mayores fondos de inversión y fondos de alto riesgo -con sede en paraísos fiscales- que son propiedad de un complejo entramado de bancos y grupos empresariales que, a su vez, son propietarios de las más importantes y conocidas multinacionales.

Si nos adentramos en las prácticas de las agencias de calificación, veremos que la base de su poder estriba tanto en la función de supervisión estatal y supraestatal que les ha sido atribuida por gobiernos e instituciones políticas nacionales e internacionales, como en su estructura de propietarios capaz de asegurarse las complicidades políticas necesarias de estos organismos. Son estas complicidades las que han permitido desregular los mercados financieros hasta convertir a las agencias en juez y parte de un juego de casino global en el que la banca siempre gana. A esto se añade una fomentada e inteligente política de rotación de directivos entre cargos políticos, asesores presidenciales, empresas públicas y agencias, multinacionales, bancos y fondos de inversión, las famosas «puertas giratorias» que aseguran fidelidades y el control directo de las estructuras políticas.

En tanto que supuestos vigilantes objetivos e independientes del mercado, ayudan a sus propietarios a apoderarse de empresas, servicios públicos, Estados y economías nacionales completas. Su negocio no es la devolución de la deuda, sino el crecimiento exponencial de la misma. Para conseguir su objetivo disponen de un alto repertorio de prácticas que van desde las calificaciones indicativas o las calificaciones no solicitadas hasta la escenificación de crisis o la intervención directa en las políticas internas «aconsejando» recortes sociales.

Estas consentidas prácticas fraudulentas y extorsionadoras han convertido a las agencias en una lucrativa máquina de expolio continuado y en uno de los pilares fundamentales del poder actual del capital.

Werner Rügemer, nacido en 1941 en Amberg (Alemania), es doctor en filosofía, periodista y ensayista y un experto en temas relacionados con la actividad delictiva de bancos y empresas. Rügemer ha sido miembro de la junta directiva del Servicio Civil Internacional (SCI) y presidente de Business Crime Control, y actualmente es miembro de Tranparency International, de la International Gramsci Society, de la Asociación de Escritores Alemanes, del PEN-Club Alemania y del consejo científico de ATTAC. En su obra, Rügemer analiza las tendencias privatizadoras dentro del ámbito público y los procesos de deterioro y corrupción que conllevan los partenariados públicoprivados y los cross-border-leasings. También analiza los procesos de endeudamiento de municipios, empresas y países; el papel de las agencias de rating, fondos y bancos en este endeudamiento; así como los crecientes déficits democráticos de las instituciones supuestamente encargadas de velar por el bien de todos.

 

martes, 15 de enero de 2013

Libro: "El kit de la lucha en Internet"


"El kit de la lucha en Internet"
Margarita Padilla
Traficantes de Sueños

Pocas dudas caben ya de que Internet se ha convertido en un terreno de batalla crucial para el futuro del desarrollo de la crítica, la transformación y los propios movimientos sociales. A partir de algunas de las principales propuestas ciberactivistas que se han desarrollado en los últimos años como WikiLeaks, Anonymus o Hacktivistas, este libro apuesta por la libertad en Internet, la lucha contra la censura y la falsa escasez de los bienes inmateriales.

Su propio mimetismo con la lógica de la Red (abierta, distribuida, flexible), les ha permitido aportar nuevas herramientas, métodos novedosos y elementos de organización originales que resultan cada vez más imprescindibles ya no sólo para las luchas en Internet, sino también para todos aquéllos que tratan de afrontar eficazmente la transformación de las democracias capitalistas tardías.

Margarita Padilla. Ingeniera informática y ex Directora de la revista Mundo Linux, pertenece a esa escasa minoría de mujeres capaces de crear y mantener sistemas, y le gusta decir que trabaja “haciendo Internet”. Junto a otros hackers, fundó Sindominio.net. Aprendió GNU/Linux y los usos sociales y políticos de las nuevas tecnologías en centros sociales okupados. Algo que en la Universidad nunca le enseñaron.

Forma parte de la cooperativa Dabne-Tecnologías de la Información, una empresa especializada en la implementación de bibliotecas y archivos digitales, desarrollo de aplicaciones web, proyectos de integración de tecnologías en la educación, consultoría e implementación de proyectos con software libre.

martes, 25 de diciembre de 2012

Libro: "La sanidad está en venta. Y también nuestra salud"


La Sanidad está en venta
Y también nuestra salud
C. Muntaner, C. Valverde, G. Tarafa y J. Benach
Icaria Editorial



Prólogo de Vicenç Navarro.
Disponer de una atención sanitaria pública, universal y de calidad es un derecho ciu­da­­dano, independiente de la condición so­cial o lugar de residencia. La progresiva aplicación de políticas neoliberales, que desmantelan el Estado del bienestar y favorecen la priva­tización de la sanidad, daña nuestra sa­lud y aumenta la desigualdad. 

Como si fuera una mercancía más, la sanidad pública está "en venta": se cierran centros de atención prima­ria, urgencias y quirófa­nos, aumentan las listas de espera, se am­plia el repago... La ciu­­da­danía debe saber lo que nos jugamos: per­­der un derecho esen­cial conseguido tras lar­­gas luchas so­cia­les. El crecimiento de un movimiento popular, par­­ticipativo y valien­te, que de­fien­de y promue­ve la mejora de la sanidad pública es motivo de esperanza. Es­te libro puede ayudar a que la ciudadanía de­­fienda un derecho hoy seria­mente amenazado.

GREDS-EMCONET es un grupo de in­­­ves­­tigación del Departamento de Cien­­cias Políticas y Sociales de la Uni­­ver­sitat Pompeu Fabra (UPF) que tiene como objetivo princi­pal la ge­ne­­ra­­­­ción de información cien­tífica, la trans­fe­rencia de cono­cimiento a la sociedad y la formación de in­ves­ti­gadores en relación al origen, pro­ducción y accio­nes polí­ticas ne­ce­­sarias para cono­cer y hacer frente a las desigualdades socia­les en sa­lud. 

Las desigualdades sociales en salud son las diferencias siste­má­­ticas en salud que hay entre gru­pos de pobla­ción, las cuales se ca­rac­terizan por ser evitables e in­­­jus­­tas. Las causas de estas desi­gualdades se encuentran en las es­tructuras socia­les y en el im­pac­­to que las insti­tu­cio­nes polí­ti­cas, económicas y legales tienen en los diferentes grupos sociales.

lunes, 10 de diciembre de 2012

Impuestos a los ricos: un cuento de hadas animado


Tax the Rich: An animated fairy tale
Impuestos a los ricos: un cuento de hadas animado

Narrado por Ed Asner, Animación Mike Konopacki. Escrito y dirigido por Fred Glass for the California Federation of Teachers.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Libro: "Piratas y pateras" El acaparamiento de tierras en África


"Piratas y pateras"
El acaparamiento de tierras en África
Vicent Boix
Icaria Editorial


(Texto correspondiente a la Introducción del libro Piratas y pateras)

Tradicionalmente, el campesinado se ha caracterizado por cultivar alimentos destinados al consumo propio y a los mercados locales, llevando a la práctica un tipo de agricultura respetuosa con el medio ambiente y cimentada en unos conocimientos agronómicos que se han transmitido de generación en generación. En muchos lugares el campesino o pequeño agricultor, con el tiempo se fue abriendo al mercado. El objetivo ya no era cultivar para comer, sino hacerlo para vender la siembra y poder comprar la comida y otras necesidades. La denominada “revolución verde”, acaecida a mediados del siglo XX, favoreció este proceso ya que consiguió aumentar la productividad, gracias a la mecanización del campo y a la utilización de semillas mejoradas y productos químicos. El otrora agricultor libre, se hizo dependiente de los “paquetes tecnológicos” y de las exigencias de los mercados.

Inicialmente muchos pequeños agricultores lograron sobrevivir e incluso progresar, aunque con la expansión de las políticas neoliberales, la agricultura tradicional y campesina ha entrado en una clara recesión. Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés), la agricultura ocupaba al 52% de la población económicamente activa a nivel mundial entre los años 1979 y 1981, porcentaje que disminuyó hasta el 40% en 2010. Igualmente, la población rural mundial que en 1979-81 sumaba el 61% del total cayó en 2010 hasta el 49%.[1] Por el contrario, en ese mismo intervalo de tiempo las exportaciones y las importaciones agrícolas se multiplicaron por cinco, lo que viene a indicar que el modelo agrícola exportador e intensivo está expulsando a los agricultores del campo.

Y es que el principal problema que enfrenta la agricultura agroexportadora, entendida como una mercancía más dentro del supermercado global, es que las diferentes fases de la cadena agroalimentaria (semillas, insumos, intermediación, distribución, transformación, venta, etc.) se concentran cada vez en menos manos, y esta situación de oligopolio da fuerza a estas “manos” que determinan todo tipo de condiciones.

Según la Rural Advancement Foundation International (renombrada como “Grupo ETC”) el 67% del comercio mundial de semillas era manejado en 2007 por 10 grandes multinacionales (DuPont, Syngenta, Limagrain, Bayer, etc.). Solo Monsanto detentaba casi el 25%. De acuerdo con la misma fuente, 10 empresas controlan el 89% del comercio de agroquímicos (Bayer, Syngenta, Dow, Monsanto, etc.). De ellas, las seis más poderosas también participan del negocio de las semillas.[2]

En 2008, año en el que se produjo la primera de las crisis alimentarias de este siglo XXI, las empresas transformadoras lograron importantes réditos según la Genetic Resources Action International (GRAIN): “…las ganancias de Nestlé de 2008 subieron un impresionante 59 por ciento, y el incremento de Unilever se acercó al 38 por ciento”.[3] Durante esos meses también aumentaron los precios de los agroquímicos, por eso muchos agricultores no pudieron adquirirlos y sus plantaciones intensivas sufrieron pérdidas. Pero, Monsanto aumentó sus beneficios un 120% respecto a 2007, Bayer un 40%, Syngenta un 19% y Dow un 63%.

Estos eslabones de la cadena alimentaria (agroquímicos y semillas) no son los únicos que han logrado aumentar sus réditos. Otro muy importante, que ha provocado la desesperación de millones de agricultores es la intermediación, es decir, el eslabón que acerca los alimentos del campo al supermercado. La situación en este caso es similar a los anteriores. Unas pocas empresas, tanto a nivel nacional como internacional, están situadas entre millones de agricultores que producen alimentos y millones de consumidores que los adquieren. Algunas de ellas los transforman, y según ETC, el 26% del mercado mundial de comestibles empaquetados es colmado por 10 transnacionales (Nestle, Pepsico, Kraft, Coca-cola, Unilever, Danone, etc.).[4] En frutas y verduras sin transformar, la intermediación es entre los mayoristas y minoristas, y en otros casos es la distribución moderna (supermercados) quién adquiere directamente los productos del agricultor o del mayorista.

En cualquiera de los tres casos mencionados, la tónica general es que la intermediación, la transformación o la distribución moderna, haciendo gala de su posición dominante en la cadena alimentaria, imponen unos precios de compra irrisorios al agricultor y se los incrementa al consumidor logrando una plusvalía en algunos casos insultante.

Las materias primas en el siglo XXI, una gran inversión
En las últimas décadas, la desregulación en los mercados provocó que las inversiones productivas en la economía real fueran perdiendo peso en favor de las inversiones financieras, que acamparon en diversos mercados para succionarlos y luego escapar de las crisis que creaban en busca de nuevos mercados. A la inversión financiera se le achaca, entre otras, la “burbuja de las punto.com” y la “crisis de las subprime”.

En la búsqueda de inversiones seguras el capital financiero aterrizó en los mercados de futuros, donde alimentos y materias primas agrícolas son una parte muy importante del mismo (también se negocia con petróleo, metales, etc.). Como ejemplo podríamos plantear el siguiente caso hipotético: una cooperativa de agricultores acude a uno de estos mercados y, tras negociar con una empresa de harina, vende 30 toneladas de trigo, a entregar en enero de 2014 y a un precio de 225 dólares la tonelada. Para ello se firmaría un “contrato de futuro”, es decir, un título en el que se detalla la transacción. Importante subrayar que en los mercados de futuros no se negocian mercancías físicas (trigo) sino contratos para vender/comprar mercancías físicas futuras (trigo en enero de 2014).

Estos mercados nunca estuvieron exentos de la especulación y otras prácticas alejadas del comercio real de materias primas, ya que los contratos sobre mercancías futuras dan mucho margen a la variación de precios antes de la fecha de entrega real. Pero como se decía, diversas medidas liberalizadoras junto a crisis en otros mercados, originó que el capital financiero (fondos de cobertura, de pensiones, etc.) invirtiera a gran escala en los mercados de futuros. Los activos financieros en materias primas crecieron de los 5.000 millones de dólares en el 2000 a450.000 millones en 2011.[5] 

Desde entonces el mundo vive en tensión debido al incremento de los precios de los alimentos que originó una crisis alimentaria en 2008 y otra inacabada en 2010 que está causando estragos en el Cuerno de África y el Sahel. Desde el principio se intentó esconder el motivo real de las crisis y se argumentó que la causa era el desequilibrio en la oferta y la demanda de alimentos, aunque con el tiempo y ante los hechos la realidad se hizo visible. Como se ve en la gráfica, existe una relación palpable entre la actividad inversora y el incremento de precios. Y la realidad es que mientras en el África Subsahariana está muriendo gente de hambre, el grupo de inversión Goldman Sachs ganó más de 5.000 millones de dólares en 2009 especulando en materias primas, lo que supuso un tercio de sus beneficios netos.[6] 

Acaparamiento de tierras en África 
Elaboración propia con datos de GRAIN, FAO e Instituto Internacional de Finanzas.[7]

La tierra, el último eslabón por controlar
La cadena agroalimentaria en un gran y suculento negocio. Así lo demuestran los balances de ciertas transnacionales, como también queda claro tras analizar el vertiginoso aumento del capital financiero en los mercados de materias primas. Para los inversionistas el futuro es muy esperanzador. Saben que la gente puede dejar de pagar su hipoteca pero siempre tendrá que alimentarse. Además se ha normalizado, se ha institucionalizado y se ha aceptado sin rechistar, un incremento de los precios de los alimentos (y su volatilidad) que se creó artificialmente en los mercados. Desde organismos como la FAO se anuncia y se asume sin más, que la humanidad enfrentará una época de alimentos caros aunque ello suponga aceptar un status quo en el que millones de personas pasan hambre.

Si bien todavía no hay escasez, la ecuación entre la oferta y la demanda de alimentos y materias primas agrícolas tenderá a comprimirse si no se toman medidas, porque sigue creciendo exponencialmente la población mundial, y sobre todo, porque el futuro energético de los países ricos dependerá de los agrocombustibles, todo ello, en un planeta amenazado por un cambio climático que está comprometiendo la capacidad hídrica de muchas naciones, degradando los suelos, alterando la productividad y afectando los rendimientos en diversas zonas típicas de cultivo.

La idea esencial es que, en tiempos de crisis económica y recesión, resulta que la agricultura se presenta como un mercado apetitoso y con un prometedor futuro. La demanda está más que asegurada, es más, crecerá vertiginosamente.La propia FAOha estimado que la producción mundial de alimentos se deberá duplicar para el año 2050.

La oferta, por el contrario, es el gran pastel a dividir y por ello naciones, inversionistas y transnacionales empiezan a mover fichas para garantizarse su porción. Teniendo en cuenta que ciertos eslabones de la cadena alimentaria exportadora ya están acaparados por multinacionales (semillas, intermediación, etc.) y teniendo en cuenta que los mercados de futuros están atiborrados de inversionistas y especuladores, solo queda un eslabón por conquistar: la tierra.

Esta es imprescindible y hasta el momento es un recurso natural que, dependiendo de países, puede ser más o menos accesible para la ciudadanía. El campesino y pequeño agricultor puede eludir las semillas patentadas, los agroquímicos y los canales tradicionales de distribución; mientras que el consumidor puede evitar las grandes superficies comprando alimentos sanos y de temporada directamente al productor. Para que sigan activos estos canales sostenibles y agroecológicos solo hace falta la tierra, que ahora, está en el punto de mira del capital. He aquí la gran amenaza para la soberanía alimentaria, especialmente en las naciones y comunidades empobrecidas que suelen auto abastecerse a través del auto consumo y de los mercados locales.

* El autor es Investigador asociado de la Cátedra “Tierra Ciudadana – Fondation Charles Léopold Mayer”, de la Universitat Politècnica de València. Autor de los libros El parque de las hamacas y Piratas y pateras. Artículo de la serie “Crisis agroalimentaria”-

[1] Anuarios estadísticos de la FAO 2004 y 2010.
[2] ETC: “¿De quién es la naturaleza?”, noviembre de 2008.
[3] GRAIN: “Las corporaciones siguen especulando con el hambre”, abril de 2009.
[4] ETC: “¿De quién es la naturaleza?”, noviembre de 2008.
[5] GRAIN: “El negocio de matar de hambre”, 28 de abril de 2008 y LA CAIXA: “Especulación en los mercados de materias primas: ¿culpable o inocente?”, Informe Mensual octubre 2011.
[6] KNAUP, H., SCHIESSL y M., SEITH Y.A.: “El hambre cotiza en bolsa”, en El País, Madrid, España, 4 de septiembre de 2011.
[7] LA CAIXA: “Especulación en los mercados de materias primas: ¿culpable o inocente?”, Informe Mensual núm 350, Octubre 2011.

sábado, 17 de noviembre de 2012

Libro: "Emociónese así" Anatomía de la alegría (con publicidad encubierta)


"Emociónese así"
Anatomía de la alegría
(con publicidad encubierta)
Eloy Fernández Porta
Ed. Anagrama

El capitalismo define el modo en que sentimos y expresamos esos sentimientos. Eloy Fernández Porta nos chafa la sorpresa en su ensayo Emociónese así.

Si usted cree que es una persona única con una valiosa vida interior no lea este libro. Está a tiempo: olvídelo en una estantería y continúe siendo un sujeto con un rico mundo emocional y unos vínculos afectivos plenamente satisfactorios. Créame, es un libro demasiado bueno, y eso sólo puede traerle problemas.
En primer lugar, experimentará una cierta negación ante lo que está leyendo, del tipo esto-no-puede-ser-verdad o del tipo seguro-que-está-exagerando. Después, sentirá una leve angustia vital de los tipos ¿qué-ha-pasado-con-mis-verdaderas- emociones? o ¿quién soy- yo? Por último, hacia el final del libro, sufrirá una desolación existencial del tipo tengo-la-misma-vida-interior que- un-concursante-de-Gran- Hermano. Sí, acaba usted de ser consciente de que su vida interior en realidad es Vida Interior® y nada volverá a ser lo mismo. Ni siquiera verá a la novia de Rafa Nadal de la misma forma.

Pero, una vez hecha la advertencia, volvamos al principio. Emociónese así es un libro demasiado bueno, en el sentido de que es uno de esos libros que te hacen plantearte cuestiones sobre las que no habías reflexionado antes, e incluso sobre las que creías que no había mucha más reflexión que hacer. Desde las teorías del poder de autores como Bauman o Giddens, las emociones han sido tratadas como aspectos propios de la subjetividad del individuo que el sistema manipulaba y corrompía fundamentalmente a través de la publicidad para obtener un rendimiento económico. Es decir, las emociones, los vínculos afectivos y la subjetividad existirían de una forma previa e independiente al sistema, que intervendría en ellos después, manipulando a los sujetos para conseguir beneficios económicos derivados de sus relaciones sociales y su vida emocional.

Sin embargo, esa explicación parece poco satisfactoria, sobre todo en un momento en el que el grado de complejidad de las estrategias de dominación desplegadas por el sistema hace que no podamos ver el poder como un objeto que se posee, sino como una relación. Es decir, no como algo externo a los sujetos que los reprime y disciplina desde fuera con un objetivo económico, sino como algo que en buena medida conforma a los sujetos y se filtra en todas las relaciones sociales.

Las emociones y los vínculos afectivos no son algo previo a su inclusión en los circuitos económicos por parte del sistema, sino que son algo que se crea en esos mismos circuitos: “En el estadio del capitalismo en el que nos encontramos, éste no es sólo un represor de la voluntad, es sobre todo un dispositivo productor de subjetividades, que las genera y codifica a la vez”, dice el autor de Emociónese Así. Las emociones y los afectos debenentenderse como “unidades básicas de sentimiento” que se crean en los circuitos económicos de lo que Fernández Porta denomina el “capitalismo emocional”.

En el estado actual del sistema de mercado, lo económico y lo humano chocan constantemente, pero no como una confrontación, sino de forma festiva, como cuando se entrechocan las copas en un brindis o como en la imagen de la portada del libro, en la que Marx y Rockefeller chocan sus barrigas alegremente mientras suena la música. En buena medida, como dice el autor, el libro es una nota a pie de página de esa imagen, ya que a partir de ella se analizan las consecuencias de ese choque festivo y constante entre lo humano y lo mercantil que constituye la característica fundamental del capitalismo emocional.

Si antes el capitalismo era representado por el dueño de una fábrica vestido con levita y sombrero de copa que supervisaba a cientos de operarios desde su despacho, ahora la representaciónmás exacta sería la de una actriz porno que vemos a través de una webcam y que apela a nuestro calentón para que sigamos pagando mientras se va quitando la camiseta de Hello Kitty. Lo humano y lo mercantil entrechocando alegre y rítmicamente. Los flujos económicos y los corporales imposibles de distinguirse unos de otros.

En el capitalismo emocional, los sentimientos no son más que gifts: pequeñas y cursis unidades de sentimiento que repiten constantemente una misma acción y que son aplicables a múltiples situaciones. Tenemos todo lo que usted puede necesitar: un oso de peluche abrazando un corazón para expresar el profundo vínculo amoroso que mantiene con su pareja, un unicornio alado con un arco iris al fondo perfecto para mostrar sus ansias de libertad o una rosa abriéndose para que el mundo conozca su esperanza en un futuro mejor. Unidades de sentimiento intercambiables que pueden ser usadas en múltiples situaciones afectivas.

Si a estas alturas usted ya empieza a sentir esa leve desolación existencial de la que le hablaba al principio, no se preocupe: aún puede leer Emociónese así, que funciona como una especie de mapa para manejarse en esas unidades de sentimiento propias del capitalismo emocional. La sensación no desaparecerá, pero al menos sabrá a qué se debe y podrá echarle la culpa al autor, por obligarnos a que nos planteemos cuestiones en las que antes ni siquiera habíamos pensado (¿qué hago yo ahora con el gift de los osos abrazándose queme acaba de enviarmi novio por email?/ ¿dónde puedo encontrar un gift que exprese esta desolación existencial?).

En definitiva, es un libro brillante que hace saltar por los aires nuestras concepciones sobre la intimidad y la subjetividad y que lo hace además de una forma accesible y entretenida. No espere encontrar largas citas entrecomilladas ni complejas referencias a autores desconocidos, aquí los referentes son Crumb y El gran Lebowski. Al fin y al cabo, estamos en la Era Afterpop, la época en que las groupies se permiten decirle que no a la estrella musical mientras siguen gritando como histéricas y en la que la cultura oficial no es más que una copia barata y un poco cutre de la subcultura. Bienvenido al capitalismo emocional. Conecte su web cam y póngase cómodo, tenemos unas cuantas emociones para usted. //

Layla Martínez 
Diagonal



jueves, 15 de noviembre de 2012

Libro: ¿Derecho a la vivienda?


"¿Derecho a la vivienda?"
Socorro Pérez Rincón y Rosa Tello i Robira
Ed. Bellatierra

Durante tres años un grupo de profesores de la Universitat de Barcelona y de la Universidad Nacional Autónoma de México, a través del Laboratorio de Hábitat Social, Participación y Género (LAHAS), financiado por la Agencia Española de Cooperación Internacional y Desarrollo (AECID), hemos tenido ocasión de investigar y debatir con distintos grupos sociales sobre el agudo problema de la vivienda en que en ambos países están inmersos ahora mismo. Esta fructífera experiencia ha dado lugar a ¿Derecho a la vivienda?.

El libro quiere dar una mirada crítica a las políticas de vivienda que han puesto en tela de juicio que el derecho universal a la vivienda sea extensible a todo el mundo y pretende también dar visiones críticas al desarrollo urbano basado en las políticas urbanísticas neoliberales que hoy caracteriza las transformaciones de nuestras ciudades.

Algunas experiencias e investigaciones muestran que la autoproducción de vivienda es la única opción posible cuando las políticas de vivienda priorizan la propiedad. Otras muestran cómo políticas públicas de vivienda están enormemente rezagadas respecto a los cambios estructurales socio-económicos de ambos países. Otras destacan el papel protagónico de las mujeres en la resolución del problema de la vivienda y el hábitat y resaltan la escasa orientación de las políticas públicas de vivienda con perspectiva de género.

Los autores de la presente edición, académicos y actores sociales, hemos puesto en común nuestras investigaciones y experiencias en el marco de unas jornadas sobre Políticas de vivienda, participación y género organizadas en Barcelona en octubre de 2010 bajo los auspicios de la Agencia Española de Cooperación y Desarrollo (AECID). De todo nuestro trabajo ha salido esta obra que no aporta soluciones sobre el problema del acceso a la vivienda pero que desvela cuestiones básicas para hacer verdaderamente universal el derecho a la vivienda.

domingo, 7 de octubre de 2012

Libro: "Las deudas ilegítimas"


"Las deudas ilegítimas"
Cuando los bancos meten mano en las políticas públicas
François Chesnais
Ed. Clave Intelectual

«El futuro de aquellos que no se benefician de las rentas financieras – o lo que es lo mismo, la aplastante mayoría de los ciudadanos de los países europeos– va a depender de su capacidad para crear juntos lo que hoy en día no existe, esto es, una verdadera unión. En diferentes países europeos, la reflexión política sobre la crisis, la deuda pública y el euro se ha iniciado de forma diferente. Desde la perspectiva de la construcción de “otra Europa”, ¿no se podrían definir objetivos comunes, tales como no pagar las deudas, apropiarse de los bancos, incluyendo el BCE, y socializarlos para controlarlos eficazmente?»  -François Chesnais

"Mucho hemos hablado en esta web sobre la estafa que constituye la actual crisis económica global, y siempre se suele llegar a la misma conclusión: la actuación de la oligarquía financiera es la causa del desplome de la economía mundial. En este ensayo, François Chesnais, catedrático de economía y miembro del consejo científico de ATTAC, ofrece un repaso del papel que los bancos han jugado en la creación de las burbujas especulativas y, sobre todo, en el escenario posterior; un escenario devastado causado por sus desmanes que, curiosamente, se ha convertido en un campo de pruebas para desmontar lo que quedaba del Estado del Bienestar construido tras las crisis de mediados del siglo XX". -Solodelibros.

Imprescindible para entender el problema de la deuda, la situación actual de Europa y las soluciones para salir de la crisis de una forma justa para la población europea. -Crónica Popular.

Fuente: http://www.icarialibreria.com/product_info.php/products_id/4151?osCsid=iaap9q5m4cfqa94hpbo1sqokp2

sábado, 22 de septiembre de 2012

Libro: "El nuevo gobierno del mundo"


 "El nuevo gobierno del mundo"
Georges Corm
Ed. Península

La globalización no tiene marcha atrás. O la economía nacional se adapta a ella o el país quedará fuera del nuevo mundo. Desde hace varias décadas, concretamente desde mediados de los 70, los ciudadanos han sido acribillados con estos mensajes, monótonos y repetitivos, sobre la ineludible globalización. Aseveraciones como quienes se nieguen a ello serán los perdedores de la Historia, los retrasados de la civilización y del progreso técnico se hacen habituales. La globalización es un proceso sin vuelta atrás... ¿o sí? 

El historiador y economista libanés Georges Corm reflexiona en el Nuevo gobierno del mundo los efectos económicos y sociales que la globalización económica está provocando en las diferentes sociedades del mundo y cómo se está imponiendo un pensamiento único neoliberal

La muestra más evidente de la imposición del pensamiento neoliberal a nivel mundial es la respuesta política y económica a la crisis económica y mundial que sacudió el mundo en 2008 y que lo continúa agitando a día de hoy. Corm señala que, a pesar de todas los problemas suscitados por una crisis mundial derivada de la globalización del sistema financiero, “quienes toman las decisiones y crean las opiniones siguen elogiando los beneficios de la globalización y de la creación ininterrumpida de nuevos mecanismo de mercado”.

Ningún líder mundial, ningún potencia occidental afectada por la crisis se ha detenido para reflexionar sobre cualquier “consideración ética o moral relativa a la justicia en el reparto de los ingresos” tanto a escala mundial como dentro de cada Estado soberano. El motivo para Corm es claro: vivimos bajo la tiranía de un pensamiento único que se está imponiendo a cualquier crítica al sistema posible. De hecho, reflexiona Corm, el único tratamiento que ha tenido la crisis ha sido como de un problema de técnicas y prácticas bancarias y financieras que hay que reformar o controlar mejor.

El inicio del rapto

La ideología que ha conseguido imponerse al resto del mundo cimentando un sistema neoliberal mundial partió de los escritos de dos premios Nobel de Economía:  Friedik Hayek y Milton Friedman. La aspiración a la libertad de las principales figuras de la filosofía de la Ilustración y de los grandes filósofos liberales ingleses quedó reducido con Hayek y Friedman a una mera aspiración de libertad económica simplificando el ser humano en un homo oeconomicus.

"Hemos caído bajo el yugo de un sistema simplista y hegemónico de pensamiento económico"
“El ser humano ha sido reducido a un ser calculador para acrecentar sus propios intereses legítimos dando lugar a una economía de renta, de despilfarro generalizado, de especulaciones financieras desenfrenadas y de corrupción”, escribe Corm.
El prestigio que los escritos de estos dos economistas adquirieron, reconocidos con el Nobel, la implementación de sus teorías en las grandes universidades o la proliferación de las escuelas de negocio donde se imparte la economía neoliberal como una herramienta científica sin margen de error han llevado a la imposición del pensamiento único.
Hemos caído bajo el yugo de un sistema simplista y hegemónico de pensamiento económico que se ha mundializado a través de la enseñanza académica, los medios de comunicación y las burocracias internacionales”, asevera Corm.

Falsos debates y problemas mal enfocados

Fruto de esta conquista ideológica, cuando la crisis estalló en 2008 la sociedad mundial se sumergió en unos debates que muestran hasta qué punto está extendido la economía neoliberal globalizada como única alternativa. Así, los debates nacieron de manera limitada y forzada por la agenda liberal. Uno de los temas que más se ha repetido en el último tiempo es el de la flexibilidad laboral. “Han conseguido imponer el dogma de la necesaria flexibilidad de los salarios en la formación del ingresos de las naciones. El pretexto invocado es el mantenimiento del empleo frente a la competencia de los nuevos países industrializados con bajos salarios”, reflexiona el economista. 

Otro debate que ha conseguido abrirse hueco en la agenda pública contra los intereses de los ciudadanos es el de las pensiones y la gestión de los fondos. Desde un tiempo a esta parte, reflexiona el autor, todos los gobiernos de los antiguos países industrializados han forzado la idea de la necesidad de reformar los sistemas de pensiones y jubilación. Asimismo, también se ha abierto hueco la necesidad de “disminuir constantemente la presión fiscal para favorecer el clima de los negocios” o que el trabajo del buen gobierno es el de “desarrollar buenas prácticas al servicio de los inversores”. 

Estos llamados “falsos debates” por Corm, restan importancia y desvían la atención de los verdaderos debates que deberían haber surgido tras la crisis de 2008: el calentamiento climático y el de las causas de la persistencia de la pobreza, que o bien no se plantean o se plantean desde un óptica errónea, según defiende Corm. 

"Han conseguido imponer el dogma de la necesaria flexibilidad de los salarios"
El debate está falseado por la doctrina neoliberal en virtud de la cual hay que rechazar cualquier control director de los estados sobre las cuestiones de calentamiento climático, esto es lo que impidió un acuerdo de emisiones CO en 2009, Copenhague. La resolución del problema al calentamiento climático ha sido confiado a los mismos que son responsables de las emisiones. Los remedios son surrealistas. El culpable es la sociedad de consumo y del despilfarro económico generalizado que se crea a medida que la globalización se extiende a todas las regiones del mundo”, argumenta.

Asimismo, Corm también denuncia que los mayores críticas al sistema que se han permitido son las remuneraciones excesivas que reciben los responsables del sector bancario o la necesidad de erradicar los paraísos fiscales. “Discutir sobre si sus compensaciones [banqueros] son excesivas es evitar un debate mucho más esencial concerniente a las transformaciones del trabajo del banco bajo el efecto de la globalización financiera. Es evitar preguntarse sobre los perjuicios de globalización y la demencia instalada en los bancos y sobre la especulación y la necesidad de volver a la economía real”, denuncia. 

Sobre el debate de los paraísos fiscales tampoco duda en calificar el debate como erróneo y como una cortina de humo. “El verdadero debate no debería trar sobre la legitimidad de la existencia de estos paraísos fiscales con funciones dudosas. Se debe situar más arriba, es decir, en la necesidad de suprimir las causas de la creación de los paraísos fiscales. Ahora bien, estas causas son atribuibles no sólo a la constitución de fortunas con orígenes turbios sino también a su negativa a pagar impuestos”, proclama.

Período prerrevolucionario

Corm concluye su análisis de la situación actual preguntándose si es posible imaginar un futuro alejado de la globalización neoliberal. En su opinión, simplemente por el hecho de que tanta gente se esté planteando una salida distinta a la neoliberal presupone “que la situación actual es prerrevolucionaria”.

Corm señala los focos de posibles sujetos revolucionarios. Así, señala el movimiento de los “apartados” dentro de Europa, como son los jóvenes que no tienen acceso al mercado laboral o solamente un “acceso precario”, las sociedades condenadas a la pobreza y a la exclusión de África o Asia y los países de América Latina, condenados a un paro aún mayor que los países de Europa. 

Sea como fuere, Corm emplaza a “librarse de los fanatismos filosóficos” del neoliberalismo y exige una vuelta de la economía política a su función principal, el bienestar de las sociedades. De esta manera, se podrá abrir un debate real que permita establecer las bases de un consenso sobre la cómo “reformar los modos de consumo, de vivienda y urbanismo”,  “reducir las sumas astronómicas dedicadas a la publicidad”, “aumentar la duración de vida de los productos” o “acabar con las operaciones puramente especulativas. 

“En resumen, se trata de restablecer unas coherencias espaciales que contribuyan a unos cambios drásticos en los comportamientos económicos y en las necesidades y modos de consumo”, concluye. 

Alejandro Torrús

domingo, 16 de septiembre de 2012

Libro: "Tratado para radicales. Manual para revolucionarios pragmáticos"

 

 "Tratado para radicales. Manual para revolucionarios pragmáticos" 
Saul Alinsky
Traductora: Marta Álvarez Sáez
Traficantes de Sueños
Colección: Útiles 13

  
En este otoño caliente, rescatamos "Tratado para radicales", la obra clásica del padre del "community organizing" estadounidense, Saul Alinsky. Presentamos un libro repleto de consejos prácticos sobre tácticas concretas y formas de entender la comunicación y la movilización.


Por ejemplo, en cuanto a las tácticas, podemos leer en el capítulo seis:

No olvidéis nunca la primera regla de la táctica del poder: el poder no es solamente lo que tenéis, sino también lo que el enemigo cree que tenéis...

Esta es la segunda regla: no salgáis nunca del campo de experiencias de vuestra gente. Cuando, de hecho, una acción o una táctica es completamente ajena a su experiencia, provocáis en ellos confusión, miedo y deseos de marcharse. Esto significa también que la comunicación fracasó...

La tercera regla: salid del campo de experiencias del enemigo cada vez que podáis. Porque es la confusión, el miedo y el abandono lo que queréis provocar en él...

La cuarta regla, es poner al enemigo contra el muro de su propio evangelio. Por ahí lo podéis pillar, porque no podrá seguir respetando sus propias reglas como la Iglesia no puede vivir su cristianismo...

La quinta regla confirma la cuarta: el ridículo es el arma más poderosa que tiene el hombre...

La sexta regla es que una táctica es buena sólo si vuestra gente disfruta aplicándola. Si no se entusiasman es que en esta táctica hay algo que no funciona...

La séptima regla es que una táctica que se prolonga mucho en el tiempo se vuelve aburrida...

La octava regla consiste en mantener la presión, por diferentes tácticas u operaciones, y utilizar en provecho vuestro todos los acontecimientos del momento...

La novena regla es que la amenaza, por lo general, asusta más que la propia acción...

La décima regla: el principio fundamental de una táctica, es hacer que los acontecimientos evolucionen de tal manera que mantengan, sobre la oposición, una presión permanente que provoque su reacción...

La undécima regla es que llevando lo suficientemente lejos una desventaja, ésta se convierte al final en una ventaja...

La duodécima regla es que un ataque sólo puede tener éxito si tenéis preparada una alternativa constructiva...

La regla decimotercera: hay que elegir el blanco, inmovilizarlo, personalizarlo y concentrarse sobre él al máximo.

Más información, comprar, descargar y/o donar:

jueves, 30 de agosto de 2012

Libro: "Desobediencia"


"Desobediencia"
Raffaele Laudani
Ed. Proteus

Las formas de desobediencia crecen en el mundo. Desde Tiananmen hasta los Indignados, pasando por las protestas contra la OMC, el FMI o las guerras preventivas, se desarrollan nuevas formas de resistencia que, lejos de ser ilegítimas, buscan la mejora y  transformación del sistema.

Laudani repasa en este libro las numerosas manifestaciones que la desobediencia ha tenido a lo largo de la Historia. Desde los mitos de Adán y Eva o Antígona hasta la experiencia de la lucha armada, el enfrentamiento al poder es consustancial a la democracia: un mecanismo esencial de higiene democrática que exige periódicamente su puesta en funcionamiento.

Raffaele Laudani es especialista en Historia de las doctrinas políticas. Ha sido Profesor en las Universidades de Columbia y Bolonia, y colaborador en “Le Monde Diplomatique” e "Il Manifesto". Su preocupación se centra en el pensamiento político contemporáneo, con especial importancia en la Escuela de Frankfurt, los mecanismos de la globalización, la desobediencia y el abolicionismo afro-americano.

lunes, 23 de julio de 2012

Libro: "Las deudas ilegítimas. Cuando los bancos meten mano en las políticas públicas"

 

"Las deudas ilegítimas"
Cuando los bancos meten mano en las políticas públicas
François Chesnais
Ed. Clave Intelectual

«El futuro de aquellos que no se benefician de las rentas financieras – o lo que es lo mismo, la aplastante mayoría de los ciudadanos de los países europeos– va a depender de su capacidad para crear juntos lo que hoy en día no existe, esto es, una verdadera unión. En diferentes países europeos, la reflexión política sobre la crisis, la deuda pública y el euro se ha iniciado de forma diferente. Desde la perspectiva de la construcción de “otra Europa”, ¿no se podrían definir objetivos comunes, tales como no pagar las deudas, apropiarse de los bancos, incluyendo el BCE, y socializarlos para controlarlos eficazmente?» François Chesnais


Las deudas ilegítimas. Cuando los bancos meten mano en las políticas públicas es un alegato contra la normalización del fenómeno de la deuda pública. En su análisis, el intelectual marxista y profesor emérito de la Universidad París XIII, François Chesnais, pone de manifiesto los mecanismos fraudulentos que sostienen el endeudamiento de los países y cómo los acreedores internacionales se han convertido en poderes de facto en los países de la Unión Europea.

Se trata de un libro de máxima actualidad, en un momento en el que las sacudidas de la deuda pública de España en los mercados financieros está haciendo tambalear los pilares más estables del estado del bienestar, como son la sanidad, la educación, o las políticas de empleo. Publicado por primera vez en junio de 2011, el libro hace un recorrido sobre las causas de la crisis que atraviesa Europa y señala como responsables de la misma a los tenedores de la deuda, esto es, a los grandes bancos y fondos de inversión que en muchas ocasiones tienen su sede en la propia Unión Europea.

Chesnais traza, además, un paralelismo con lo acaecido en América Latina en los úlitmos diez años, donde la izquierda política y social ha desarrollado un discurso que señala la deuda como la causa del expolio y la tiranía económica del norte en la región. Un discurso que ha marcado la constitución de una nueva conciencia política latinoamericana.