domingo, 14 de abril de 2013

Libro: "Cambiar de economía"

"Cambiar de economía"
Los Economistas aterrados
Ed. Catarata

CAMBIAR DE ECONOMÍA no solo es posible, sino que es hoy además una urgente necesidad. Bajo el pretexto de la presión ejercida por los mercados financieros, los gobiernos europeos están imponiendo unas políticas regresivas desde el punto de vista social y un retroceso sin precedentes a la democracia. Si se quiere escapar de la catástrofe social a la que aboca la ideología neoliberal, es necesario plantear un debate que permita formular alternativas. 

La regulación del sistema financiero, la reforma fiscal que garantice que contribuyan más aquellos que mayores beneficios obtienen del funcionamiento de la economía, la renovación y mejora de los servicios públicos, la defensa de un empleo de calidad, la reforma de los tratados europeos para poner fin a la competencia fiscal y social, la suficiente inversión pública que haga posible la transición hacia una sociedad más sostenible en el plano ecológico, son cuestiones importantes sobre las que Los Economistas aterrados formulan sus propuestas en este libro con el fin de abrir nuevas perspectivas.

miércoles, 27 de marzo de 2013

Libro: "Vidas hipotecadas". De la burbuja inmobiliaria al derecho a la vivienda

 
 "Vidas hipotecadas". 
De la burbuja inmobiliaria al derecho a la vivienda 
Ada Colau y Adrià Alemany
Descarga libre: 


El libro que nos revela la gran estafa inmobiliaria española El derecho a la vivienda ha sido sistemáticamente vulnerado: de difícil acceso, pese a ser un derecho fundamental, ahora mismo tiene en jaque a centenares de miles de familias que reclaman un sistema hipotecario más justo. Escrito por dos de los fundadores de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, Ada Colau y Adrià Alemany, Vidas hipotecadas explica las causas, señala a los responsables de esta situación, analiza el papel que han tenido las administraciones públicas, pone de manifiesto la lucha que desde la PAH se está llevando a cabo, con testimonios en primera persona, y ofrece consejos y recursos útiles para defender el derecho a la vivienda y evitar los abusos de poder de las entidades bancarias. Asimismo el libro también recoge las últimas informaciones sobre la intervención de Bankia y la posibilidad del abandono del euro. 

Vidas hipotecadas: El drama en cifras y la lucha de la PAH – Desde que empezó la crisis, en 2007, más de 350.000 ejecuciones hipotecarias en todo el Estado han dejado cientos de miles de familias en la calle y con una deuda de por vida. Pero detrás de las cifras hay personas, vivencias, proyectos que se truncan, sueños que se convierten en el peor de las pesadillas. Vidas hipotecadas, voces y testimonios que ponen rostro a los números y estadísticas. – Instaladas en el dogma de que el precio de la vivienda nunca baja, las entidades financieras diseñaron un perverso sistema de incentivos que premiaba a los agentes comerciales que conseguían colocar en el mercado un mayor número de hipotecas. Entre los años 1998 y 2007, el número de hipotecas formalizadas anualmente fue del orden de 822.000. Más de 8 millones en total. – A través de la lucha de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), se han conseguido cientos de daciones en pago y condonaciones de deuda una vez realizada la subasta y se han paralizado cerca de 200 desahucios. Asimismo, se ha conseguido que familias amenazadas de desahucio continuen en el piso en régimen de alquiler, y en los casos en que no se ha podido evitar el desahucio se ha presionado a la Administración para realojar a las familias en viviendas públicas.


Vidas hipotecadas: Denunciar el poder  
Gerardo Pisarello

jueves, 28 de febrero de 2013

Libro: " Las agencias de calificación. Una introducción al actual poder del capital"

" Las agencias de calificación. Una introducción al actual poder del capital".
 W. Rügemer
 Virus Editorial

«Las agencias de calificación. Una introducción al actual poder del capital» desvela la historia y la evolución del poder de las agencias y su verdadera estructura empresarial 
 
¿Quién hay detrás de las agencias de calificación de las que se ha hablado tanto en el curso de la crisis financiera? ¿Y qué criterios de trabajo siguen? ¿Por qué campan a sus anchas sin que nadie haga nada?

En este libro se presenta por primera vez la estructura de propiedad de las tres grandes agencias: Standard & Poor’s, Moody’s y Fitch. Entre sus propietarios figuran los mayores fondos de inversión y fondos de alto riesgo -con sede en paraísos fiscales- que son propiedad de un complejo entramado de bancos y grupos empresariales que, a su vez, son propietarios de las más importantes y conocidas multinacionales.

Si nos adentramos en las prácticas de las agencias de calificación, veremos que la base de su poder estriba tanto en la función de supervisión estatal y supraestatal que les ha sido atribuida por gobiernos e instituciones políticas nacionales e internacionales, como en su estructura de propietarios capaz de asegurarse las complicidades políticas necesarias de estos organismos. Son estas complicidades las que han permitido desregular los mercados financieros hasta convertir a las agencias en juez y parte de un juego de casino global en el que la banca siempre gana. A esto se añade una fomentada e inteligente política de rotación de directivos entre cargos políticos, asesores presidenciales, empresas públicas y agencias, multinacionales, bancos y fondos de inversión, las famosas «puertas giratorias» que aseguran fidelidades y el control directo de las estructuras políticas.

En tanto que supuestos vigilantes objetivos e independientes del mercado, ayudan a sus propietarios a apoderarse de empresas, servicios públicos, Estados y economías nacionales completas. Su negocio no es la devolución de la deuda, sino el crecimiento exponencial de la misma. Para conseguir su objetivo disponen de un alto repertorio de prácticas que van desde las calificaciones indicativas o las calificaciones no solicitadas hasta la escenificación de crisis o la intervención directa en las políticas internas «aconsejando» recortes sociales.

Estas consentidas prácticas fraudulentas y extorsionadoras han convertido a las agencias en una lucrativa máquina de expolio continuado y en uno de los pilares fundamentales del poder actual del capital.

Werner Rügemer, nacido en 1941 en Amberg (Alemania), es doctor en filosofía, periodista y ensayista y un experto en temas relacionados con la actividad delictiva de bancos y empresas. Rügemer ha sido miembro de la junta directiva del Servicio Civil Internacional (SCI) y presidente de Business Crime Control, y actualmente es miembro de Tranparency International, de la International Gramsci Society, de la Asociación de Escritores Alemanes, del PEN-Club Alemania y del consejo científico de ATTAC. En su obra, Rügemer analiza las tendencias privatizadoras dentro del ámbito público y los procesos de deterioro y corrupción que conllevan los partenariados públicoprivados y los cross-border-leasings. También analiza los procesos de endeudamiento de municipios, empresas y países; el papel de las agencias de rating, fondos y bancos en este endeudamiento; así como los crecientes déficits democráticos de las instituciones supuestamente encargadas de velar por el bien de todos.

 

martes, 15 de enero de 2013

Libro: "El kit de la lucha en Internet"


"El kit de la lucha en Internet"
Margarita Padilla
Traficantes de Sueños

Pocas dudas caben ya de que Internet se ha convertido en un terreno de batalla crucial para el futuro del desarrollo de la crítica, la transformación y los propios movimientos sociales. A partir de algunas de las principales propuestas ciberactivistas que se han desarrollado en los últimos años como WikiLeaks, Anonymus o Hacktivistas, este libro apuesta por la libertad en Internet, la lucha contra la censura y la falsa escasez de los bienes inmateriales.

Su propio mimetismo con la lógica de la Red (abierta, distribuida, flexible), les ha permitido aportar nuevas herramientas, métodos novedosos y elementos de organización originales que resultan cada vez más imprescindibles ya no sólo para las luchas en Internet, sino también para todos aquéllos que tratan de afrontar eficazmente la transformación de las democracias capitalistas tardías.

Margarita Padilla. Ingeniera informática y ex Directora de la revista Mundo Linux, pertenece a esa escasa minoría de mujeres capaces de crear y mantener sistemas, y le gusta decir que trabaja “haciendo Internet”. Junto a otros hackers, fundó Sindominio.net. Aprendió GNU/Linux y los usos sociales y políticos de las nuevas tecnologías en centros sociales okupados. Algo que en la Universidad nunca le enseñaron.

Forma parte de la cooperativa Dabne-Tecnologías de la Información, una empresa especializada en la implementación de bibliotecas y archivos digitales, desarrollo de aplicaciones web, proyectos de integración de tecnologías en la educación, consultoría e implementación de proyectos con software libre.

martes, 25 de diciembre de 2012

Libro: "La sanidad está en venta. Y también nuestra salud"


La Sanidad está en venta
Y también nuestra salud
C. Muntaner, C. Valverde, G. Tarafa y J. Benach
Icaria Editorial



Prólogo de Vicenç Navarro.
Disponer de una atención sanitaria pública, universal y de calidad es un derecho ciu­da­­dano, independiente de la condición so­cial o lugar de residencia. La progresiva aplicación de políticas neoliberales, que desmantelan el Estado del bienestar y favorecen la priva­tización de la sanidad, daña nuestra sa­lud y aumenta la desigualdad. 

Como si fuera una mercancía más, la sanidad pública está "en venta": se cierran centros de atención prima­ria, urgencias y quirófa­nos, aumentan las listas de espera, se am­plia el repago... La ciu­­da­danía debe saber lo que nos jugamos: per­­der un derecho esen­cial conseguido tras lar­­gas luchas so­cia­les. El crecimiento de un movimiento popular, par­­ticipativo y valien­te, que de­fien­de y promue­ve la mejora de la sanidad pública es motivo de esperanza. Es­te libro puede ayudar a que la ciudadanía de­­fienda un derecho hoy seria­mente amenazado.

GREDS-EMCONET es un grupo de in­­­ves­­tigación del Departamento de Cien­­cias Políticas y Sociales de la Uni­­ver­sitat Pompeu Fabra (UPF) que tiene como objetivo princi­pal la ge­ne­­ra­­­­ción de información cien­tífica, la trans­fe­rencia de cono­cimiento a la sociedad y la formación de in­ves­ti­gadores en relación al origen, pro­ducción y accio­nes polí­ticas ne­ce­­sarias para cono­cer y hacer frente a las desigualdades socia­les en sa­lud. 

Las desigualdades sociales en salud son las diferencias siste­má­­ticas en salud que hay entre gru­pos de pobla­ción, las cuales se ca­rac­terizan por ser evitables e in­­­jus­­tas. Las causas de estas desi­gualdades se encuentran en las es­tructuras socia­les y en el im­pac­­to que las insti­tu­cio­nes polí­ti­cas, económicas y legales tienen en los diferentes grupos sociales.

lunes, 10 de diciembre de 2012

Impuestos a los ricos: un cuento de hadas animado


Tax the Rich: An animated fairy tale
Impuestos a los ricos: un cuento de hadas animado

Narrado por Ed Asner, Animación Mike Konopacki. Escrito y dirigido por Fred Glass for the California Federation of Teachers.

domingo, 25 de noviembre de 2012

Libro: "Piratas y pateras" El acaparamiento de tierras en África


"Piratas y pateras"
El acaparamiento de tierras en África
Vicent Boix
Icaria Editorial


(Texto correspondiente a la Introducción del libro Piratas y pateras)

Tradicionalmente, el campesinado se ha caracterizado por cultivar alimentos destinados al consumo propio y a los mercados locales, llevando a la práctica un tipo de agricultura respetuosa con el medio ambiente y cimentada en unos conocimientos agronómicos que se han transmitido de generación en generación. En muchos lugares el campesino o pequeño agricultor, con el tiempo se fue abriendo al mercado. El objetivo ya no era cultivar para comer, sino hacerlo para vender la siembra y poder comprar la comida y otras necesidades. La denominada “revolución verde”, acaecida a mediados del siglo XX, favoreció este proceso ya que consiguió aumentar la productividad, gracias a la mecanización del campo y a la utilización de semillas mejoradas y productos químicos. El otrora agricultor libre, se hizo dependiente de los “paquetes tecnológicos” y de las exigencias de los mercados.

Inicialmente muchos pequeños agricultores lograron sobrevivir e incluso progresar, aunque con la expansión de las políticas neoliberales, la agricultura tradicional y campesina ha entrado en una clara recesión. Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés), la agricultura ocupaba al 52% de la población económicamente activa a nivel mundial entre los años 1979 y 1981, porcentaje que disminuyó hasta el 40% en 2010. Igualmente, la población rural mundial que en 1979-81 sumaba el 61% del total cayó en 2010 hasta el 49%.[1] Por el contrario, en ese mismo intervalo de tiempo las exportaciones y las importaciones agrícolas se multiplicaron por cinco, lo que viene a indicar que el modelo agrícola exportador e intensivo está expulsando a los agricultores del campo.

Y es que el principal problema que enfrenta la agricultura agroexportadora, entendida como una mercancía más dentro del supermercado global, es que las diferentes fases de la cadena agroalimentaria (semillas, insumos, intermediación, distribución, transformación, venta, etc.) se concentran cada vez en menos manos, y esta situación de oligopolio da fuerza a estas “manos” que determinan todo tipo de condiciones.

Según la Rural Advancement Foundation International (renombrada como “Grupo ETC”) el 67% del comercio mundial de semillas era manejado en 2007 por 10 grandes multinacionales (DuPont, Syngenta, Limagrain, Bayer, etc.). Solo Monsanto detentaba casi el 25%. De acuerdo con la misma fuente, 10 empresas controlan el 89% del comercio de agroquímicos (Bayer, Syngenta, Dow, Monsanto, etc.). De ellas, las seis más poderosas también participan del negocio de las semillas.[2]

En 2008, año en el que se produjo la primera de las crisis alimentarias de este siglo XXI, las empresas transformadoras lograron importantes réditos según la Genetic Resources Action International (GRAIN): “…las ganancias de Nestlé de 2008 subieron un impresionante 59 por ciento, y el incremento de Unilever se acercó al 38 por ciento”.[3] Durante esos meses también aumentaron los precios de los agroquímicos, por eso muchos agricultores no pudieron adquirirlos y sus plantaciones intensivas sufrieron pérdidas. Pero, Monsanto aumentó sus beneficios un 120% respecto a 2007, Bayer un 40%, Syngenta un 19% y Dow un 63%.

Estos eslabones de la cadena alimentaria (agroquímicos y semillas) no son los únicos que han logrado aumentar sus réditos. Otro muy importante, que ha provocado la desesperación de millones de agricultores es la intermediación, es decir, el eslabón que acerca los alimentos del campo al supermercado. La situación en este caso es similar a los anteriores. Unas pocas empresas, tanto a nivel nacional como internacional, están situadas entre millones de agricultores que producen alimentos y millones de consumidores que los adquieren. Algunas de ellas los transforman, y según ETC, el 26% del mercado mundial de comestibles empaquetados es colmado por 10 transnacionales (Nestle, Pepsico, Kraft, Coca-cola, Unilever, Danone, etc.).[4] En frutas y verduras sin transformar, la intermediación es entre los mayoristas y minoristas, y en otros casos es la distribución moderna (supermercados) quién adquiere directamente los productos del agricultor o del mayorista.

En cualquiera de los tres casos mencionados, la tónica general es que la intermediación, la transformación o la distribución moderna, haciendo gala de su posición dominante en la cadena alimentaria, imponen unos precios de compra irrisorios al agricultor y se los incrementa al consumidor logrando una plusvalía en algunos casos insultante.

Las materias primas en el siglo XXI, una gran inversión
En las últimas décadas, la desregulación en los mercados provocó que las inversiones productivas en la economía real fueran perdiendo peso en favor de las inversiones financieras, que acamparon en diversos mercados para succionarlos y luego escapar de las crisis que creaban en busca de nuevos mercados. A la inversión financiera se le achaca, entre otras, la “burbuja de las punto.com” y la “crisis de las subprime”.

En la búsqueda de inversiones seguras el capital financiero aterrizó en los mercados de futuros, donde alimentos y materias primas agrícolas son una parte muy importante del mismo (también se negocia con petróleo, metales, etc.). Como ejemplo podríamos plantear el siguiente caso hipotético: una cooperativa de agricultores acude a uno de estos mercados y, tras negociar con una empresa de harina, vende 30 toneladas de trigo, a entregar en enero de 2014 y a un precio de 225 dólares la tonelada. Para ello se firmaría un “contrato de futuro”, es decir, un título en el que se detalla la transacción. Importante subrayar que en los mercados de futuros no se negocian mercancías físicas (trigo) sino contratos para vender/comprar mercancías físicas futuras (trigo en enero de 2014).

Estos mercados nunca estuvieron exentos de la especulación y otras prácticas alejadas del comercio real de materias primas, ya que los contratos sobre mercancías futuras dan mucho margen a la variación de precios antes de la fecha de entrega real. Pero como se decía, diversas medidas liberalizadoras junto a crisis en otros mercados, originó que el capital financiero (fondos de cobertura, de pensiones, etc.) invirtiera a gran escala en los mercados de futuros. Los activos financieros en materias primas crecieron de los 5.000 millones de dólares en el 2000 a450.000 millones en 2011.[5] 

Desde entonces el mundo vive en tensión debido al incremento de los precios de los alimentos que originó una crisis alimentaria en 2008 y otra inacabada en 2010 que está causando estragos en el Cuerno de África y el Sahel. Desde el principio se intentó esconder el motivo real de las crisis y se argumentó que la causa era el desequilibrio en la oferta y la demanda de alimentos, aunque con el tiempo y ante los hechos la realidad se hizo visible. Como se ve en la gráfica, existe una relación palpable entre la actividad inversora y el incremento de precios. Y la realidad es que mientras en el África Subsahariana está muriendo gente de hambre, el grupo de inversión Goldman Sachs ganó más de 5.000 millones de dólares en 2009 especulando en materias primas, lo que supuso un tercio de sus beneficios netos.[6] 

Acaparamiento de tierras en África 
Elaboración propia con datos de GRAIN, FAO e Instituto Internacional de Finanzas.[7]

La tierra, el último eslabón por controlar
La cadena agroalimentaria en un gran y suculento negocio. Así lo demuestran los balances de ciertas transnacionales, como también queda claro tras analizar el vertiginoso aumento del capital financiero en los mercados de materias primas. Para los inversionistas el futuro es muy esperanzador. Saben que la gente puede dejar de pagar su hipoteca pero siempre tendrá que alimentarse. Además se ha normalizado, se ha institucionalizado y se ha aceptado sin rechistar, un incremento de los precios de los alimentos (y su volatilidad) que se creó artificialmente en los mercados. Desde organismos como la FAO se anuncia y se asume sin más, que la humanidad enfrentará una época de alimentos caros aunque ello suponga aceptar un status quo en el que millones de personas pasan hambre.

Si bien todavía no hay escasez, la ecuación entre la oferta y la demanda de alimentos y materias primas agrícolas tenderá a comprimirse si no se toman medidas, porque sigue creciendo exponencialmente la población mundial, y sobre todo, porque el futuro energético de los países ricos dependerá de los agrocombustibles, todo ello, en un planeta amenazado por un cambio climático que está comprometiendo la capacidad hídrica de muchas naciones, degradando los suelos, alterando la productividad y afectando los rendimientos en diversas zonas típicas de cultivo.

La idea esencial es que, en tiempos de crisis económica y recesión, resulta que la agricultura se presenta como un mercado apetitoso y con un prometedor futuro. La demanda está más que asegurada, es más, crecerá vertiginosamente.La propia FAOha estimado que la producción mundial de alimentos se deberá duplicar para el año 2050.

La oferta, por el contrario, es el gran pastel a dividir y por ello naciones, inversionistas y transnacionales empiezan a mover fichas para garantizarse su porción. Teniendo en cuenta que ciertos eslabones de la cadena alimentaria exportadora ya están acaparados por multinacionales (semillas, intermediación, etc.) y teniendo en cuenta que los mercados de futuros están atiborrados de inversionistas y especuladores, solo queda un eslabón por conquistar: la tierra.

Esta es imprescindible y hasta el momento es un recurso natural que, dependiendo de países, puede ser más o menos accesible para la ciudadanía. El campesino y pequeño agricultor puede eludir las semillas patentadas, los agroquímicos y los canales tradicionales de distribución; mientras que el consumidor puede evitar las grandes superficies comprando alimentos sanos y de temporada directamente al productor. Para que sigan activos estos canales sostenibles y agroecológicos solo hace falta la tierra, que ahora, está en el punto de mira del capital. He aquí la gran amenaza para la soberanía alimentaria, especialmente en las naciones y comunidades empobrecidas que suelen auto abastecerse a través del auto consumo y de los mercados locales.

* El autor es Investigador asociado de la Cátedra “Tierra Ciudadana – Fondation Charles Léopold Mayer”, de la Universitat Politècnica de València. Autor de los libros El parque de las hamacas y Piratas y pateras. Artículo de la serie “Crisis agroalimentaria”-

[1] Anuarios estadísticos de la FAO 2004 y 2010.
[2] ETC: “¿De quién es la naturaleza?”, noviembre de 2008.
[3] GRAIN: “Las corporaciones siguen especulando con el hambre”, abril de 2009.
[4] ETC: “¿De quién es la naturaleza?”, noviembre de 2008.
[5] GRAIN: “El negocio de matar de hambre”, 28 de abril de 2008 y LA CAIXA: “Especulación en los mercados de materias primas: ¿culpable o inocente?”, Informe Mensual octubre 2011.
[6] KNAUP, H., SCHIESSL y M., SEITH Y.A.: “El hambre cotiza en bolsa”, en El País, Madrid, España, 4 de septiembre de 2011.
[7] LA CAIXA: “Especulación en los mercados de materias primas: ¿culpable o inocente?”, Informe Mensual núm 350, Octubre 2011.